Las novelas de Libertad Demitrópulos

Lecturas recomendadas, las novelas de Libertad Demitrópulos

Por Cristina Daniele

Considerada por la crítica como lo mejor de la literatura nacional, Demitrópulos se caracterizó por la originalidad y la riqueza lingüística. Ediciones del Dock acaba de reeditar la novela “Río de las congojas” y la biografía novelada “Eva Perón”, por su parte, la Universidad de Mar del Plata editó “Sabotaje en el álbum familiar”.

Una escritora monumental
Libertad Demitrópulos cuenta al estilo de una epopeya las batallas de la vida cotidiana, mientras el hombre impone, la mujer va mudando sus máscaras para resistir o ganar un lugar. Los personajes femeninos de Demitrópulos son dueños de una fortaleza inusitada: sus cuerpos resultan invaluables, de una riqueza que permite toda clase de intercambios. La sexualidad femenina como bandera de poder, opera a la par de la violencia masculina.
Su narrativa (que llega desde la memoria oral y marginal, dinamita los saberes absolutos, presenta una realidad cargada de creencias populares, configura un mapa alternativo con desclasados y excluidos, el pasado aparece como una mezcla de avaricia, locura y genocidio) puede agruparse según tres lineamientos:
1- Narrativa de la resistencia y el testimonio: Los Comensales y Sabotaje al álbum familiar denuncian el abuso de los poderosos.
2- Narrativa fundacional: La flor de hierro y Río de las congojas, novelas que reescriben la conquista y colonización, mientras parodian esas épocas de la fundación nacional.
3- Narrativa de síntesis, su última producción, Un piano en Bahía Desolación, la frontera aparece como instrumento temático, develando las tensiones jurisdiccionales en las desprotegidas zonas del sur argentino.
Sus novelas son visuales, sensibles al espacio, los límites y las frustraciones. Cada frase, cada palabra resulta un veredicto, refleja la traición, el amor y los desengaños.
Aunque las universidades, la crítica, el periodismo o el mercado hayan ignorado su obra, los lectores y algunos editores repararon esta omisión: sus libros circulan de mano en mano, de boca en boca. Bienvenidas las nuevas ediciones y reediciones: una oportunidad para volver a leer a una de las escritoras más lúcidas que tiene la literatura argentina.

Noticia biográfica
Nacida en Ledesma, Jujuy, el 21 de agosto de 1922, murió en Buenos Aires, el 19 de julio de 1998.
A pesar de la salud frágil, tuvo fiebre reumática y ocho operaciones del corazón–, se recibió de maestra a los 18 años y comenzó a ejercer en las escuelas en Jujuy hasta 1940, cuando viajó a Buenos Aires para estudiar letras. En 1951 contrajo matrimonio con el poeta Joaquín Giannuzzi.
Un año antes de su muerte, recibió el Premio Boris Vian por “Río de las congojas”.
La obra: Muerte, animal y perfume: poemas. Poesía. Libertad Demitrópulos, Agrupación Cultural Renacimiento, San Salvador de Jujuy, 1951. – Los comensales. Novela. Libertad Demitrópulos, Testimonios, Buenos Aires, 1967. – Poesía tradicional argentina. Ensayo. Libertad Demitrópulos, Huemul, Buenos Aires, 1972. – La flor de hierro. Novela. Libertad Demitrópulos, Castañeda, Buenos Aires, 1978. – Río de las congojas. Novela. Libertad Demitrópulos, Sudamericana, Buenos Aires, 1981. – Eva Perón. Biografía. Libertad Demitrópulos, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1984. – Sabotaje en el álbum familiar. Novela. Libertad Demitrópulos, Fundación Ross, Buenos Aires, 1984. – Quién pudiera llegar a Ma-Noa. Crónica histórica. Libertad Demitrópulos, Plus Ultra, Buenos Aires, 1986. – Un piano en Bahía Desolación. Novela. Libertad Demitrópulos, Braga, Buenos Aires, 1994.

Demitrópulos Dixit
“Muchas cosas se han dicho acá sobre el libro premiado y sobre mi literatura… juicios que yo tomo con los debidos recaudos porque no se puede salir tan trabajosamente de las garras de la muerte para caer ligeramente en los brazos de la vanidad… Nunca rondé los espacios del marketing ni frecuenté las pasarelas sociales ni las luces mediáticas. Soy una escritora solitaria, que sólo reconoce afinidades, parentescos literarios que debo agradecer”. En la entrega del Premio Boris Vian, Librería Gandhi, 1997.
“Ni La flor de hierro ni Río de las congojas son novelas históricas, sino experiencias literarias en donde la dimensión histórica irrumpe sobre la imaginaria del presente a fin de explicar sus sentidos últimos y contradictorios y donde ambas aspiran a alcanzar otra más abarcativa: la dimensión mítica. El pasado está presente desde nosotros mismos y si lo recorremos descubriremos que está vivo como el carozo de la fruta”. Entrevista de Nora Domínguez. Primer Plano. 29 de agosto de 1993.

Sobre “Eva Perón”, de Libertad Demitrópulos (Ediciones Del Dock)
En el universo literario que tiene a Eva Perón como personaje central, este libro de Libertad Demitrópulos realiza un movimiento innovador. Con forma de biografía novelada cruza ficción y política para narrar la historia de Evita y convertirla en un modelo donde mirar y aprender. De allí que el relato focalice la vida, obra y su participación política alejándose del cadáver, la desaparición y su posterior peregrinaje. Asistimos a un contrapunto que intercala los dichos de la biógrafa con las citas de Eva afirmándose mutuamente. El formato y el lenguaje documental se enfrentan a una protagonista ensalzada por la ruptura con las normas tradicionales.
Demitrópulos crea una heroína trágica que, al aniquilarse, pasa a ser un símbolo con significado colectivo. Sigue el derrotero de una personalidad donde se enfrentan dos posturas extremas: sus derechos y el hecho de ser mujer. Por un lado, el personaje mantiene un discurso de apoyo y subordinación al varón. Por otro y paradójicamente, sus acciones le darán estatuto político y público, convirtiéndola en Evita. Soporta el desengaño y la traición, demostrando que no abandona sus valores aun cuando le impidan acceder al poder oficial. Buscó la gloria, a través de la femineidad, el poder místico o espiritual y el liderazgo revolucionario. Aquellas condiciones que la dejaron fuera del marco institucional.
La oposición civilización/barbarie, cargada de nuevos sentidos, plantea una reflexión sobre la identidad individual y social. Una historia de violencia de y sobre el género que estetiza la lucha por participar y acceder al poder, de allí que el triunfo de la protagonista no consista en llegar sino en “seguir a pesar de todo” y crear un espacio para la intervención política de las mujeres por venir, luchar contra el caudillismo, el poder masculino, la oligarquía, y pagar el precio. Morir sin haber traicionado a Perón es haber podido más que las estructuras.
Una relectura de la historia que se postula para esclarecer el presente, recuperar el pasado y contarlo desde otro punto de vista, generando una reflexión sobre la verdad y los usos del poder: las mujeres requieren sus próceres y es función de la literatura rescatarlas y hablar de ellas, es necesario fundar una patria con heroínas en su panteón. Sólido, compacto, el discurso dirige la lectura hacia un sentido: “A mis hijas Moira y Leda Gianuzzi, mujeres, este ejemplo de mujer”.

Se dijo de ella
“Aunque comprovincianos, creo, a Libertad Demitrópulos la conocí tarde, cuando ya quizás para ella comenzaba anochecer, y también para mí, salvo que aún resisto. Por aquellos días sólo había leído su excelente novela ‘Río de las congojas’, y se me hace que no mucho más. Sospecho que se fue a tiempo de la tierra caliente de donde era oriunda, como se dice, o la habían afincado, y luego unió su caudal al de su compañero el poeta Joaquín Giannuzzi, sumando felizmente el agua al agua. Nuestros hombres de letras nacionales, refractarios en principio a todo conocimiento y valoración de lo que se escribe unas cuantas cuadras más allá de lo metropolitano, no la puso con el énfasis justo en el equívoco y efímero panteón de aquello que se deifica y se olvida con simétrica premura. Pero es claro que eso no importa: sé que se acudirá a esta ‘La flor de hierro’ de Libertad Demitrópulos cada vez que sea necesario reencontrarse con la buena, honesta literatura.” (Héctor Tizón, en la contratapa de la reedición de “La flor de hierro”, Ediciones del Dock, 2004).
“Leer a Libertad Demitrópulos es celebrar el lenguaje (…). Demitrópulos esculpe una ciudad, hace visible una época, recorre itinerarios perdidos, saturados de maltratos, decretos, injusticias: supuestas legalidades. Con esa materia destellante, (escribe) como si necesitara hacer de la ciudad y los hombres un molde para descubrir la silueta de ese inmenso Golem que es la historia de un pueblo”. Liliana Heer, leído durante la entrega del Premio Boris Vian 1997, en la Librería Gandhi de Buenos Aires.
“Parados los tres (Demitrópulos, Giannuzzi, Pradelli) al pie de la escalera que lleva al laboratorio, Libertad me dijo que tenía prohibido subir y me preguntó si no había un ascensor. Le contesté que haría bajar a los alumnos y que buscaríamos otro lugar para hacer la entrevista, pero antes de terminar mi ofrecimiento, ella ya estaba encaramada, aferrándose a la baranda con su mano delgada. Le costó subir esos escalones de mármol y en el último tramo de la escalera buscó mi brazo. Pero ni bien entramos al laboratorio donde nos esperaban más de 150 alumnos me soltó. Me dijo que le gustaba tanto estar ahí. Tantos jóvenes, repetía mientras avanzaba por el pasillo para sentarse enfrente de los alumnos y parecía que todos esos estudiantes allí reunidos para escucharla alcanzaba para justificar el esfuerzo que había sido subir”. Ángela Pradelli. Libro de lectura. Emecé, 2006
“Podemos decir que escribe iluminando lo que elige”. Néstor Groppa.